La abuelita Angustias,
la andaluza, tenía una pinta de mora que mataba, pero yo la
recuerdo fundamentalmente por las fotos, porque ella murió cuando yo tenía más
o menos 4 años, muy joven, a los 61 años.
Después de
que falleció, nos fuimos a vivir a su casa, donde vivía el abuelo José (andaluz
también él, pero no moro).
Yo comencé a
ser muy perseguida por las anginas pultáceas, en una época donde aunque ya
existía la penicilina, se la reservaba para casos gravísimos.
Me trataban
poniéndome en la garganta hisopos con sulfatiazol!!!
10 o más
días con fiebre, sin comer un bocado. (O casi)
Mi mamá, en
el afán de que yo comiera algo, nos
sentaba a mi hermana y a mí en una mesita color verde chiquita, pero nada!!!
Y tras que
era una flacucha…
Finalmente
el médico decidió operar mis amígdalas.
Nunca me voy
a olvidar.
Al Sanatorio
me llevó mi papá, prometiéndome que si me portaba bien me iba a regalar una
cadenita de oro con una crucecita que yo le había pedido.
Cuando
llegamos al Sanatorio, me hizo sentar en
la sala de espera y fue a hacer los trámites previos a la cirugía.
En eso, para
mi desesperación, pasó una enfermera con lo que creo que era un frasco de
suero.
Juro, juro
que yo lo veía gigante!!!
Me
aterroricé.
Empecé a dar
alaridos y a correr buscando a mi papá.
Ya exagerada
desde chica!!!
Eso no fue
nada.
Me entraron
a quirófano.
En aquellas
épocas, se imaginan, año 1950 o 1951.
Nada de
preparar a los niños para enfrentar una situación de estrés, nada de
contemplaciones!!!
Me amarraron
porque yo gritaba como poseída, me acuerdo perfecto que yo decía “Saquen a la
enfermera de mis rodillas!!!”
Y por
supuesto que no tenía a ninguna enfermera sobre las rodillas, me habrían
sujetado, no sé cómo.
Y se me aparece
la mascarilla para que inhale el gas anestésico!!!
Horrible!!!
Una escena
de terror.
Finalmente
salí de la operación , mi papá me llevó a casa, me compraron helado, como se
acostumbraba a darle a los operados de amígdalas, y me regalaron la cadenita deseada.
Obviamente, no volví a padecer mis anginas, pero nunca, nunca olvidé!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario