EL RAULI
Mi historia
con el Rauli tiene algo de fantástico, emocionante.
Nos
conocimos paseando los dos por el Parque de las Colectividades.
Él estaba
con su perrita Lucy.
Apenas yo lo
vi, quedé cautivada por sus bondadosos ojos celestes.
Por no
decirle “que hermosos ojos tenés”, le dije “que linda perrita”
Era el 14 de
octubre de 1999.
Nos pusimos
a charlar, mucho tiempo.
Hacía mucho
calor, y en un momento dado, él vio la cicatriz de mi brazo (la del accidente
en el río).
Entonces me
dijo: vos no sos la Dra. De Bernardi?
Y si. Era
yo.
Yo había
atendido a su hija, Sofía.
No me
acordaba de ella porque el accidente fue en noviembre de 1995, donde quedé con la mano
derecha paralizada, y cuando me reincorporé al trabajo ya no atendí más a Sofi.
La llevaba
su mamá a la consulta.
Nos
entendimos muy bien, nos gustamos.
Cuando el Rauli
me dio su teléfono, lo anoté mal, y le di también mal la dirección de mi
departamento.
Nos
desencontramos por lo menos una semana.
Un día,
(esas cosas de la vida), salí con una amiga a pasear por la costa.
Ella se tuvo
que volver a su casa, y yo decidí retornar al Parque porque estaba segura de
que lo iba a encontrar.
Y así
fue!!!!
Algo mágico.
Comenzamos a
pasear y conversar, y a partir de ese día nunca más nos separamos.
Comenzamos a
salir, teníamos tantas cosas en común…
Y veteranos
los dos: yo 53 años, él, 49.
Pasamos años
muy felices.
Los dos
locos por el río, nos compramos una carpa y una piragua a la que le pusimos de
nombre “Soñadora”.
Navegábamos
mucho por el Paraná , acampábamos en la isla y en Entre Ríos, cerca de Colón, donde
íbamos a dos campings agrestes, junto al río Uruguay, y por supuesto llevábamos
la Soñadora.
Cuanto
disfrute, cuanta lucha.
Varios años
vivió la Sofi con nosotros.
Y en míseros
10 años te enfermaste y te fuiste , Rauli !!!!
Sufrí gran
dolor por tu enfermedad y tu pérdida, pero con el tiempo las heridas cierran, y
queda todo lo vivido.
Fuimos
afortunados por encontrarnos.
Gracias por
todo!!!!

¡Preciosa historia Gloria!!!
ResponderEliminar